Los gobernantes del Imperio Inca se llamaban Sapa Incas (que significa "el único emperador"). Vivían en la ciudad del Cusco, la capital de su enorme imperio llamado Tahuantinsuyo.
Para organizar la historia de sus gobernantes, los incas se dividieron en dos grandes familias o grupos de poder, llamados dinastías: la dinastía Hurin Cusco (los que vivían en la parte baja de la ciudad y tenían un poder más religioso) y la dinastía Hanan Cusco (los que vivían en la parte alta y se dedicaban más a la guerra y la expansión).
